Somos uno

Hi…

Vine para dejarme atrás, un año más. Desmembrar, mi cuerpo y tirarme. Más allá, donde mis piernas no se puedan levantar. Me perdí, entre el espacio de mis partes, para sentir el vacío que se siente al romperse. Por completo. Por defecto. Para volver a volver. Reconstruirte de nuevo. Una nueva versión mejorada, y más fuerte, con algo menos de esperanza, confianza… un poco más de rabia.

Tengo fe en mi. A ciegas. A rastras. A gritos. Tengo fe en mi. En el silencio externo que quiebra mi interior. En él, que viene a por mí, y a trozos me recoge, y me arma de nuevo. Él me grita, dice que es por mi bien, y el toma el control…

Oh no…

Levantarás, un año más. No importa cuan lejos lleguen los trozos, o lo pequeños que sean. Volveré a por mi, llora el tiempo que tardo en reconstruir. Yo respiro por ti. Por efecto. Y volverás, más fuerte y mejor con menos esperanza y más confianza en mi, ¿sientes el latir?

Yo tengo fe en ti. A ciegas. Te arrastraré. Te gritaré, no importa cómo, pero levantarás, porque no dejarás de escuchar, esa voz que no te dejará. Yo iré a por ti, seré tu cuerpo, y tomaré el control.

Y yo soy yo. Él soy yo. Yo soy él. No puedes pararlo, porque él siempre está preparado, esperando: el tropezar, el caer… desea el relevo, lo espera, cuando fallas. 

Nadie al abrir los ojos

Mi vida quedó, impresa en palabras a rastras, de gritos que no dejan de sonar. Susurros perdidos por el eco de mi cuerpo, escondido en recovecos. Miro a lo lejos, perdido, viendo, como poco a poco, creyeron, y cayeron; para después callar al silencio, entre los gritos de mi peso. Tal vez, mi cuerpo, lo sabe, y yo, todavía, no veo al reflejo del espejo. Una careta entre lo que realmente siento y lo que pienso, tal vez todo está escondido, debajo de miles de metros de tierra, que cuesta encontrarlo.

Y caigo peso muerto, sin ganas de querer luchar por ello. Muerto, hundido, ahogado, casi derrotado, a falta de un golpe que acabe el sufrimiento. No me encuentro, con fuerzas para salvarme de entre tantos gritos, de ese que siempre me levanta, me arrastra, me saca de la cama, y me canta todas las mañanas. Es un zumbido punzante que ya no funciona, y subconscientemente lo sabes, no quieres verlo, pero está ahí… y lo sientes.

Entiendo, que no merece la pena dejarse ir, pero es mucho peso, y ese inagotable sigue gritando y quitando piedras de mi techo. No me encuentro. Pero lo siento. Sabe que puede estar haciendo más peso, pero poco a poco, piedra a piedra, queda menos espacio, hasta que una mano, me levanta y nos encontramos.

No hay nadie al abrir los ojos, solo ella, a mi lado… hay que seguir respirando.

Mode: I saved me.
Listening: EMINEM – Tragic endings

 

Me cuestas tiempo

Me cuestas tiempo. Tan caro me saliste, que ahora tengo canas. Arruinado en años, tirados por las calles. Sólo que, ya no ando recogiendo trozos de días por los suelos. Estoy aquí enfrente, mirando, mientras me fumo un cigarro. Debo tener cáncer de pulmón imaginario de tanto pensar en mi no adicción al tabaco.

Y aquí estoy mirando, mi tiempo, tirado en las calles, mientras los coches pasan pisando… destrozando, arruinando mi trabajo. Tan cansado, que después de contemplar un rato, me marcho. Hay que seguir caminando.

Hay que seguir creando.

Argamasa

Argamasa, de carne llenos de neuronas muertas. Una sociedad, unida por la amalgama de caraduras y carne, que se unen entre sí para ocultar la realidad. Ahí están, y saben gritar. Saben llamar la atención. Están ahí. Expertos en nada y útiles para ello, no hacer nada. Rozan el parasitismo de una sociedad que ya de por sí, está al borde de la muerte. Son ellos, todos los que mueren en la peli hasta que el prota consigue su final feliz. Y no, yo no soy ese prota. Yo me compré unas palomitas y quería ver una peli tranquilo. Pero llegan tantos, seguidos, que te pones a dar guantazos.

Y son tantos al paso, que pesa la pisada, cuando no hay hueco, toca hueso.

Mode: Un día más
Listening:  Twenty One Pilots – Lane boy

Será

Y será, que uno, no se da cuenta, de lo que los demás creen. Y será, que uno ve otras cosas, y que esas cosas, siempre resultan ser, como uno esperaba. Tener razón, es caer en la eterna decepción. De esperar la negativa, y ver cómo poco a poco la realidad te supera.

Y es miras atrás, y uno tarda tanto en que otros muestren su cara… A veces más, a veces menos, pero en el paso, yo sigo a mi cansar. Nadando, corriendo, saltando. Sin descanso. Constante. Y qué más da… dirán. Y si me importa el pensar. Y si piensan que yo soy la constante en los demás. Tal vez sea eso lo que quieras pensar, donde intentar buscar un culpable. Tantas veces condenado, que las cadenas las llevo arrastrando, y todavía no me han parado.

Mode: ¡Listen!

No podrás

Te darás cuenta, que el caminar pesa. Verás, que el tiempo no espera a nadie. Y entonces entenderás, que más allá de un fin yo elegí un camino. No es que tenga fe ciega en algo, tengo fe ciega en mí, y no por ello caigo en el error de quedarme encerrado en el espejo. Yo no tuve sobre la mesa la opción de volver, porque detrás de mí el suelo se fue, y cada decisión, tuvo que ser la que fue. Y claro que importa. Y claro que afecta. Pero si por tu mente pasara la pena, tranquilo, el tiempo allana las montañas y borra las huellas. Yo me hice a mí mismo desde las cenizas, nunca fui nadie, y lo que soy, es por lo que mis hechos dejaron en el recuerdo de aquellos que ya no están. Todo lo que soy, lo soy por lo que ellos pudieron darme. Suficiente siempre, suficiente siempre. Y sacrificaron tanto, que nunca, puedo, permitirme, el lujo, de rendirme. Por eso, nunca lo entenderás. Por eso, es mi piel la que nunca llevarás. Por eso, cada cual es lo que es, y no esperes que entiendan o que te entiendan. Cada cual lleva la careta que quiera llevar, o ir a cara descubierta. Ahora la realidad, no es dulce y bonita, es cruel y despiadada, no esperes bandas sonoras tristes en tu soledad… más bien, espera el silencio quebrar tu alma hasta explotar. Y con las lágrimas no podrás. No podrás.

Mode: Todos seguimos caminando 😉
Listening: Nuñez – A paso forzado