Pero sí puedes

Aprendes. Entiendes.
Y levantas a pesar, de todo.
Cada día.
No es fácil, pero me veo a él a-rras-trán-do-me.
Da igual, después de agotar…

Y pasa el tiempo, volando, entre risas y miradas. Pasas la vida suspirando, contando, hasta los segundos para volver a abrazarlo. No tienes ni idea, de lo que has provocado. Pero da igual, aquí apartamos lo malo, lo echamos a un lado, y seguimos caminando. No hay tiempo para mirar, hay que continuar, porque el tiempo no va a parar, y para ti seguirá igual que para mí. Da igual. El tiempo pondrá a cada uno en su lugar, y yo le llevaré a lo más alto, así le tenga que dar mi vida para que él pueda llegar más allá.

Y pasaron los meses. Cada día es, una sonrisa qué, por fin puedo disfrutar. Pasan los días, y la sonrisa me la arranca una mirada que no alberga mal. Inocente será, y nada lo podrá cambiar.

 


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