Me encuentro parado en medio de un desierto, al menos yo lo llamo así, un desierto, pues nada de lo que vea me sirve ni siquiera para saber donde me encuentro.
Me aparto de todo sentimentalismo, necesito encontrar el camino, si es que existe alguno, a alguna parte, si es que acaso existe algún destino.
Voy a comenzar y para ello solo me voy a valer de mi pensamiento y de todo lo que he aprendido hasta ahora. Voy a utilizar la lógica y solo espero que este instrumento sea el correcto.
Comenzare preguntándome ¿Qué hago yo aquí?, ¿Porqué estoy aquí? – claro nací del vientre de mi madre y gracias a que tuvo relaciones con mi padre pero esa no es la respuesta, lo que intento preguntar es ¿Porqué es que estamos aquí, en este mundo?, ¿Porqué tenemos vida? ¿Alguien nos creo o somos inmortales?
Me parece que en la última pregunta puede ser más viable la respuesta. Si alguien nos creo, ¿por qué lo hizo? Ya empiezo a estresarme, son demasiadas preguntas sin respuestas.
Lo único que queda entonces es especular y vivir de acuerdo a mis creencias y a la esperanza de que lo que yo esboce como realidad sea finalmente lo que verdaderamente es.
Caminar en el sentido de la supervivencia, al menos hasta encontrar respuesta a algunas de estas interrogantes. ¿Y que pasa si lo que encuentro como realidad no se ajusta a lo que creí?? – Definitivamente sería una verdadera lastima por ejemplo, que alguien crea que somos producto de una divinidad y que de pronto lleguen extraterrestres y nos digan que somos producto de clonaciones de seres de otras galaxias.
Y que hago entonces? – ¿será mejor no tener alguna creencia? – yo creo que es mejor no creer en nada. No puedo engañar a mi conciencia solo por una esperanza, es mejor no esperar nada… no desear.
Entonces encontré lo que quiero!!!! Y eso es no desear.
Al menos no desear que la realidad sea como yo la esbocé simplemente porque no quiero esbozar nada. Que de eso se encargue la ciencia pero así se encargue la ciencia, la historia me ha enseñado que todo es relativo y que toda teoría tiene su fecha de expiración. Entonces, así la ciencia se encargue de descubrir cosas yo sabré que es solamente para este momento, que después, muchos años después, será una farsa.
¿Y si me engaño y vivo feliz? – creo que ya es demasiado tarde para eso.
Mejor esto, vivo feliz con la actuación de otros, voy a ser como ese espectador en un salón de espectáculos, en donde hay gente moviéndose y encarnando diferentes facetas. Y todo eso mientras espero la llegada de la verdad. Y si nunca llega en esta vida pues ni modo.
Ahora, ¿que puedo hacer para mantenerme en este mundo?, tengo que sobrevivir, al menos tengo que aprovechar este juego de la vida y reírme un poco. No puedo andar por ahí esparciendo mi manera de ver la vida, no a muchos gustará.
Ya sé, simplemente voy a ser un gran oidor, al final de cuentas la gente necesita eso, que la escuchen.
¿Y como hago dinero?, en este sistema si no tienes dinero simplemente desapareces, y para lograr eso me tendré que arropar con los paradigmas de la gente, simular sus creencias, simular que soy como ellos…
Entonces ya no sería un espectador sino que también voy a tener que actuar. Que difícil, vivir una vida de mentira!! Con un sistema que no es de mi agrado.
Pero que agradable es contemplar la naturaleza, creo que en ella se encuentra guardado el secreto de la vida. A veces pienso que la creencia, es una intuición, que en el fondo de nosotros mismos guardamos toda la verdad del universo y para ello debemos poner en off a todos nuestros sentidos. Bueno, admiro la belleza y apostaré por creer que en ella radica la verdad, borro todo lo que dije anteriormente y me dejaré llevar por la felicidad que me produce contemplar una montaña, ver a un padre llevar al colegio a sus hijos, ver a un niño de 2 años comiendo solo…en fin, Solo sé que nada sé.