te sientes como la hoja caida en pleno otoño
Te sientes como la hoja caida en pleno otoño
Así te sientes todos los días. Caes poco a poco, chocas contra el suelo, duele, pero mientras te estas lastimando el viento se te lleva de un lada a otro. ¿Quién te va a recoger esta vez? ¿Alguien puede recogerte?
Las últimas veces te ha recogido un niño lleno de ilusión, de vitalidad, de curiosidad, de alegría… Viste en sus ojos lo que necesitabas para vivir e hizo de tu vida un camino de rosas.
Te has aferrado a cada niño como si de él dependiera tu vida, y en parte así ha sido porque cuando te ha abandonado has dejado de vivir.
Pero no aprendes que después de cada niño viene otro y se te lleva. Nada permanece inmóvil para siempre. Has tenido suerte, siempre ha estado ahí un niño para recogerte. Ese niño ha evitado que te sintieras dando vueltas y sin rumbo a causa de los movimientos bruscos del viento.
Ese niño te ha dado lo mejor de él, tu lo has intentado a tu manera, en algunos momentos conseguiste hacer feliz al niño, pero otros muchos no. Pero no te arrepientas, lo hiciste lo mejor que pudiste.
Hoy el niño se ha cansado de ti, ha visto mejores hojas, mejores objetos con los que compartir su tiempo y darles todo el cariño que lleva dentro.
Pasarán más personas por tu vida que intentaran recogerte pero tu prefieres andar sola con tu orgullo, que el viento se te lleve para sentir esa sensación de libertad que tanto ansias sentir. Pero sabes tan bien como yo que esperas que ese niño vuelva a recogerte. Lo buscas en cada esquina de tu alma, en cada rincón de la inmensa ciudad. Llevas así mucho tiempo, no disfrutas del presente que se te otorga ni de la libertad que te ofrece la vida. Disfruta del hoy, si el niño tiene que volver, volverá hagas lo que hagas.
Busca otros compañeros de viaje, otras hojas que se sientan como tú, interésate por cosas diferentes, observa a las hormigas con las que te cruzas todos los días, cada gota de agua tiene algo que mostrarte, que regalarte, tú a cambio regálale una de tus mejores sonrisas.
Pero no olvides que eres frágil, tienes que cuidarte si no quieres que tu vida se convierta en un infierno. Y acuérdate, que no todo lo que encuentres serán cosas bonitas, también puedes encontrarte con un niño que te pisotee y te haga pedacitos.
Y por supuesto, no muestres tu fragilidad a los ojos de la gente.

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Comentarios
uno de las mejores lecturas q he leido, y si indudablemente me siento asi… besos..
Yo me sentia así hace un mes…hoy soy la hoja que vive, que rie, que no necesita de ningun niñoa. Es un duro camino que hay que recorrer, pero vale la pena tanto…que me alegra haber sufrido tanto para estar ahora donde estoy.
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