Cuando amanece…
Por Korscha — sin comentarios »
Continúo un largo viaje, que parece nunca acabarse. Trato de no llegar tarde, puesto que quizá me esté esperando y no quiero impacientarle.
Despierto luego de volar entre tantas estrellas que ni pude contar, me duelen los ojos de no descansar… quiero continuar, quiero a su lado estar…
Tomo la ducha, caliente y sabrosa… me reanima, a cualquier hora… taza de café o tal vez un poco de té… no se que ingerir en una mañana así.
Preparo el desayuno… frutas de temporada y pan con mermelada… tengo la seguridad de que va a disfrutar que lo lleve hasta su cama.
Sigue dormido, se ve tan gentil… como si fuera un gatito, en su canasta de dormir… regreso hasta el jardín, corto una flor y le aúno una nota con palabras de valor…
Beso sus labios con ligereza, para no exaltarlo… mi intención no es aterrarlo… abre sus ojos y me mira, con asombro… ¿tienes apetito? Pregunto sin tardar, mientras él contesta: creo que antes, te quiero desayunar… suelto una risa y nos comenzamos a besar, hago a un lado la comida, para no manchar…
Pasan un par de horas, y el hambre nos empieza a devorar… la comida está fría, hay que irla a calentar… me detiene con su brazo, no me deja pasar… quiere que me quede entre las almohadas, un rato más…
Cuando amanece quisiera el Sol regalarle… porque le hace juego con su sonrisa y con ese par de ojos que me fascinan… quisiera quedarme con él, contarle mi vida, decirle el motivo de mi postura y compartir juntos todas nuestras aventuras… cuando amanece, quisiera pedirle un momento, en el cual piense en una canción bella y especial, para hacerla nuestra, para hacerla eterna… para hacerla aún más intensa…
Cuando amanece… me gusta mimarle, darle lo poco que se está permitido… detalles y momentos inolvidables… no quiero enamorarle, pero tengo miedo… creo que al final, voy a dañarle…
En: Tus reflexiones — January 31, 2006

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