¿Qué importa?

Silencio: Para mi es la interrupción del sonido, en cierto modo no tiene sentido hablar de silencio, porque cuando todo calla, es difícil hacer callar a tus pensamientos.

Bondad: Todo es relativo, hasta el mayor de los santos puede verse como el mayor de los diablos, según con los ojos que sea acechado.

Amor: Estado de no conciencia de la realidad que te abstrae hasta convertir a una persona el centro de tu mundo, eres dependiente de la felicidad de esa persona, y todo, absolutamente todo lo que esa persona haga, afecta en tu vida.

Paciencia: Dicese de el acto de aguantar, todo tipo de putadas, y no explotar por ello.

Distancia: Terreno de por medio que existe entre dos personas, ya sea físico o psiquico, una tortura a veces, algo buscado otras.

Adios: Termino usado para despedirse con otra persona, animal o cosa a la que no se va a ver en un tiempo relativamente largo, en teoría.

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Silencio…
A partir de ahora me rodearé de silencio…
Bondad…
Ya ni siquiera sé que es la bondad…
Amor…
Me niego a pensar una vida sin amor…
Paciencia…
La que tengo con algunos personajes…
Distancia…
La que pondré con todos vosotros, en este momento…

Adios…
A partir de hoy sólo seré letras…

Mode: Alone… always alone, I’m tired of me
Escuchando: Chris Brown – Say Goodbye

El peor dia de mi vida…

Hoy, es el peor d?a de mi vida… he sentido la muerte de alguien. Alguien, que nunca m?s sonreir?, que ya nunca m?s ver? las estrellas. He imaginado la tristeza de ese campo y el olvido del anhelo, que por mucho dio vida a una esperanza.

Hoy, es el peor d?a de mi vida… he vivido la muerte de alguien. Alguien que no presenciar? la bondad del hermano, ni la inocensia del ni?o.

Es el peor d?a de mi vida… por no poder asimilar, que un cuerpo lleno de alegr?a, sue?os, amor, esperanza y por qu? no, odio, simplemente quede en el olvido, y que con el sepulcro, la tierra se trage todos sus dones.

Hoy, es el peor d?a de mi vida… He podido comprender la dicha de unos, y al infelicidad de otros, he podido comprender la sencilleZ de nuestra compleja alma…

Pero hoy, es el mejor d?a de mi vida… Porque me he dado cuenta de la frajilidad del alma, y la importancia de ser justo, de ser libre.

Es el mejor d?a de mi vida… Porque se que nadie extra?ar? su paso por la tierra. Porque no hay nada mejor que saber, que el que se ha ido estar? mucho mejor, que aqu? con nosotros.

Ahora, conozco el poder de una sonrisa, y lo sencillo que es ofrecer una.

Hoy, es el mejor d?a de mi vida… Porque en una atm?sfera de muerte, hoy he aprendido a vivir.

Ser hum…

Odios… temores… lloros… enfermedades… es la ley del m?s fuerte… luchar para vivir… sin reglas… todo vale… es la raZ?n del ser que act?a sin raZ?n… es el poder, y la corrupci?n del que se deja… es nuestra inteligencia la que nos vuelve da?inos y meZquinos… nuestro supuesto “raZocinio”… es el que nos hace ver la realidad… e intentamos burlar aquello que la naturaleZa ha establecido… es competencia… tortura a los nuestros… somos “asesinos”… y los buenos se ven pisoteados por los malos… el odio gana a la bondad… ?D?nde est? tu capacidad para cominucar…?

Te aislas de la sociedad… te conviertes en alguien especial… que observa la realidad… y ante la impotencia de actuar… tu cabeZa no para de idear formas de burlar la realidad… intentas resistirte a tu dolor… y te concentras en continuar… sin posibilidad de actuar ante los gritos de ayuda de los dem?s…

“Doctor Reflexión”…

“Toc… toc… ¿se puede?”…

Muchos empezaron su andanza con el doctor así… con miedo… no se atrevían a mostrarle su alma al doctor… pero el doctor siempre se las apañaba para hacer que el paciente le abriera su corazón… para que él pudiera mirar sus recuerdos… aquellos que se convertían en espinas… más grandes o mas chicas… y que hacían que tus ojos se aguaran con cada sentimiento que te hicieran recordar… que erizaban tu piel… que entristecían tu alma… y tu cuerpo bajaba su energía al mínimo… solo querías dormir y olvidar… y llorar…

El doctor hacía todo lo que estaba en sus manos para hacer ver a su paciente que no podía estar así… incluso a muchos… les contó experiencias propias… para que vieran el camino que tomo él en su momento… y por qué mira la vida de esa forma… y no la ve como sus pacientes la ven…

Tal vez el doctor vea su punto de vista… entienda a los pacientes… y los acoja como si fueran sus espinitas… a las cuales si conseguía ayudar… él se sentiría mejor… pues una espina… se convertiría en una sonrisa… y se esforzaba todo lo posible a cambio de sonrisas…

Un día… el doctor… veía como la profesión que había elegido ´rl… era por algo… a él acudían mentes despistadas… mentes bajas de moral… mentes deprimidas… mentes aisladas… y el nunca anunciaba nada… el simplemente estaba sentado en un banco del parque… viendo pasar al resto de mentes… y poco a poco veía como se acercaban algunas pidiéndole que las escuchase… que calmara sus corazones… y que se los vaciara de espinas…

El doctor vio poco a poco… como algunas mentes intentaban aprovecharse de su bondad… y hubo un momento donde el doctor… tubo que ir a algunos de sus pacientes rehabilitados… para que sacaran sus espinitas de su corazón… y le convencieran de que no podía abandonar ahora…

Los pacientes lo consiguieron… y el doctor volvió… seleccionando ahora unas mentes de otras… dejando a un lado las que pueden hacerle daño… las que todavía no está preparado para afrontar… tal vez algún día… las afronte…

Doctor “reflexión” lo llamaban… siempre atento a los pequeños detalles… callado… y con una sonrisa en la cara… que sería cambiada siempre que fuera necesario… escuchaba atentamente los pasados… los recuerdos… descritos por el paciente… y luego… daba un consejo… le hacía ver su equivocación… lo que vale… lo que puede llegar a hacer…

Ahora… el Doctor… mira a aquellos pacientes que le arrancaron una sonrisa con cada mirada a su mente… y agradece su visita…

El Doctor “reflexión” lo llamaban… el Doctor… de mentes… el que atrae tu sufrimiento y lo saca fuera… el que ve tus virtudes y no tus defectos… el que resalta esas virtudes… el que te anima… el que te hacía pensar…

Sí… así lo llamaban… “Doctor Reflexión” lo llamaban…