El camino correcto de tus errores

Miles de bocas moviéndose al unísono, quieto e inmóvil ante el tremendo ruido, ensordecedor que rompe mis corazón. Todo ciego, todo YO. Equivocado o no, es mi elección. Se aceptan consejos, pero, no se puede jugar la manga del compañero. Es mi dinero el que está encima del tablero, mi futuro por completo. ¿Acaso vas a cargar tú con mi fracaso cuando todo esté perdido? Ciego, pero, tu no tienes derecho a elegir quién soy, y qué es lo que quiero. Tal vez, no veo, los agujeros que tengo, pero, nunca tuve manos que me ayudaran a salir luego, por ello, no quiero, vivir tus caminos ni tus consejos, no quiero, ser el camino correcto de tus errores. Quiero ser mi error, quiero ser imperfecto y llorar por el camino. Quiero luchar por lo que creo que debo luchar y no por lo que creas que yo quiero luchar. Quiero no arrastrar, con el error de dejar atrás, los sueños que dejé para el final, y no tener tiempo luego, cuando me de cuenta que todo fue una conspiración para malgastar, mi tiempo. No es verdad, que no sepa lo que quiero. No es verdad que viva en un mundo de flores y fantasías, por ello, la realidad es mi peso, que avanzo junto al reloj para tener la suficiente seguridad, en mis pisadas, cuando piso el suelo.

Tal vez el cansancio de luchar siempre solo, con espada y escudo de metal, corazón de chapa que no puede aguantar más, tras las grietas que quedan tras cada guerra, es lo que me mantenga en pie tras miles de asaltos. La incapacidad por valorar el esfuerzo que hay tras cada acto que llevo, es lo que me lleva a no darme cuenta del desgaste diario que mi cuerpo va sufriendo, de las lágrimas que trago ante la impotencia, y del conocimiento que engullo para que los límites no me puedan. Jamás podrás parar mi avance, por ello, todos aquellos que pasaron por mi camino y se fueron, no sabrán que es mi camino lo que sigo, y que si se salieron del mío es porque era otra dirección la que sigo. Desvíos, paradas, y rabia, dolor de impotencia ante murallas, heridas de paredes reforzadas rotas, y todo ante la paciencia impasible de la lejanía del lento avance. Todo, para poder ver desde mi lugar, que jamás dejé de luchar, y jamás nadie me hizo parar. Y que hacia delante no sabes hasta donde llegarás.

Por ello, no te queda otra que dejar, avanzar el cauce del río hacia el mar, o me abriré paso por lugares alternativos, arrastrando el dolor y ensuciando mi vida hasta liberarme al final, con el mar. Sin importar cuantos quedaron atrás, sin importar cuantos caminos me queden aún por andar. Sin dudar lo que soy y lo que seré, porque el que me cree conocer debe conocerme para saber, que si en mi camino estás, te zambullirás en mí hasta saborear lo más recóndito de mi. Y no habrá dudas. Y no habrá opción a pensar, que no hice lo posible antes de continuar.

Nada más.

Mode: Desde fuera hacia dentro
Listening: Alicia keys – No one