Quién…

Hacía frío por la calle, no sabía donde meterse. Pensaba que se estaría mejor dentro de casa con el fuego y cubierta con alguna manta, sin mojarse. No tenía una casa. Hacía tiempo que había desaparecido. Nadie recordaba su nombre. Nadie lo supo nunca. Para ellos nunca existió. Sólo era un espectro. [Tiritaba] Nunca nadie se interesó por su vida, por sus sentimientos, por sus pensamientos. A nadie le importaba, pues no existía.

Se sentó en un banco de parada de autobús cerca de una farola, pero lo suficientemente lejos para que no le diera directamente. No se mojaba, pero estaba chorreando. Sacó un pequeño cuaderno y un bolígrafo del bolsillo de su chaquetón, estaba seco. Empezó a escribir, el tiempo desapareció.

A lo lejos distinguió unas voces que se acercaban, las conocía. Eran sus “amigos”. Cuando pasaron por delante, no quiso levantar la vista, no le dijeron nada, como si ese banco estuviese vacío. Pero cuando se alejaron un poco escuchó:
-¿No era Liger?
-¿Dónde?
-En el banco. Aunque no me fijé bien. Da igual.
-Eso. Que hubiese dicho algo.

Se levantó y echó a andar. No podía ir a casa, pues allí nadie le comprendía. Nadie lo hacía. Todos pensaban que era una persona muy rara.
Se marcharía. Desaparecería. A lo mejor algún día se encontraría a sí mismo y podría volver y hacerles ver a todos que era alguien. Sería difícil. Paso por casa de sus padres donde recogió lo imprescindible y se fue. Desapareció.

Cumplió su sueño.

4 comentarios en “Quién…

  1. Yo también quisiera muchas veces desaparecer. Pero eso no sería huir de mis misma? no saber enfrentar las cosas?
    No se…

    A veces lo haría…

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